Mencía, enclavada a 25 kilómetros de Pedernales, poco a poco tiene menos habitantes, pues los más jóvenes y más fuertes se van a otras tierras a buscar mejor suerte. "Antes aquí era muy bueno para vivir", dice Lucía, propietaria de uno de los tres colmados de la comunidad. "La gente ha ido emigrando porque no hay trabajo, algunos se han ido para España, otros a Santo Domingo y otros a Pedernales...".
Mencía no tiene tendido eléctrico. De noche semeja una aldea del siglo XIV. La mayoría de las casas en las noches se iluminan con velas y velones. Son pocas las que todavía preservan los paneles solares y los inversores que donó el gobierno hace varios años.
"Muchos los vendieron", dice Nicolás Corona, guía de naturaleza de investigadores y fotógrafos que visitan la zona en busca de su naturaleza y biodiversidad.
"Muchos los vendieron", dice Nicolás Corona, guía de naturaleza de investigadores y fotógrafos que visitan la zona en busca de su naturaleza y biodiversidad.
Hatí o República Dominicana
En Mencía quedan al menos 30 familias dominicanas, el resto de los habitantes son haitianos. Los dominicanos, la mayoría de tez clara, se comunican en creole con sus vecinos haitianos y los haitianos en español, pareciera como si en Mencía la frontera fuera imaginaria.
De hecho, los habitantes de Mencía prefieren cruzar la frontera caminando que bajar a Pedernales a comprar algunas provisiones, jugar gallos o tomarse algunas cervezas.
Mencía naturaleza viva
Mencía es visitado por investigadores, conservacionistas y fotógrafos. La naturaleza ha compensado a esta localidad con un suelo fértil para la agricultura, una enorme cantidad de especies, como el solenodonte y la jutía, así como paisajes hermosos y el río Mulito.
El río Mulito, que nace en lo alto de la Sierra de Bahoruco y desemboca en el río Pedernales, bordea a Mencía.
Mencía naturaleza viva
Mencía es visitado por investigadores, conservacionistas y fotógrafos. La naturaleza ha compensado a esta localidad con un suelo fértil para la agricultura, una enorme cantidad de especies, como el solenodonte y la jutía, así como paisajes hermosos y el río Mulito.
El río Mulito, que nace en lo alto de la Sierra de Bahoruco y desemboca en el río Pedernales, bordea a Mencía.
En ocasiones llegan pequeños grupos de personas buscando caminar y nadar sobre su curso saltando de pozo en pozo buscando una versión virgen y más extrema de los 27 saltos de Puerto Plata. Su agua también es aprovechada por los residentes de la zona, pero los residentes de Mencía siempre tienen pendiente la conservación de sus recursos naturales.
Corona sabe de lo que habla. Sus historias en la zona son famosas. Es un experimentado rastreador que en la actualidad trabaja con sociedades científicas estudiando y etiquetando solenodontes en Mencía
Cómo llegar a Mencía
Sólo hay una carretera que comunica a Pedernales con Mencía. En la actualidad está en proceso de remodelación, lo que alimenta el optimismo a sus habitantes.
"Cuando la carretera llegue aquí también habrá luz", comenta Nicolás Corona. "Venir aquí será mucho más fácil".
Quizás este es el respiro que necesita Mencía, la ayuda para que comiencen a llegar los hombres y mujeres que una vez se fueron en búsqueda de mejor suerte, que preñen la tierra con su trabajo y la hagan parir frutos.
"Cuando la carretera llegue aquí también habrá luz", comenta Nicolás Corona. "Venir aquí será mucho más fácil".
Quizás este es el respiro que necesita Mencía, la ayuda para que comiencen a llegar los hombres y mujeres que una vez se fueron en búsqueda de mejor suerte, que preñen la tierra con su trabajo y la hagan parir frutos.
Fuente Diario libre.com
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